Una gestión entre tormentas: El difícil inicio y el amargo cierre de Luis Abinader
El paso de Luis Abinader por la presidencia de la República Dominicana podrá ser recordado por muchas cosas, pero jamás por la calma. Como si se tratara de un guion diseñado para poner a prueba la resiliencia política, el mandatario ha tenido que navegar un ciclo gubernamental marcado por dos frentes críticos: la crisis sanitaria que heredó al entrar y la crisis de confianza que enfrenta al salir.
El bautismo de fuego: Gobernar en tiempos de mascarillas
Cuando Abinader asumió el poder en agosto de 2020, no hubo período de gracia. El país, al igual que el mundo, estaba sumergido en la incertidumbre de la pandemia del COVID-19. Su "entrada difícil" no fue solo política, sino de supervivencia nacional.



- Decisiones de choque: El gobierno tuvo que balancear el cierre económico con la urgencia de reactivar el turismo, el pulmón de nuestra economía.
- Las consecuencias persistentes: Si bien el manejo de la vacunación fue elogiado internacionalmente, las secuelas de ese período —como el endeudamiento público para sostener los programas de ayuda social y la inflación importada— siguen siendo hoy una piedra en el zapato de la canasta básica dominicana.
El ocaso cuestionado: Corrupción y medio ambiente
Casi cuatro años después, la narrativa de "el cambio" se enfrenta a una realidad distinta. Lo que en un principio fue una bandera de transparencia, hoy se ve empañada por ruidos internos y conflictos de intereses que han despertado el letargo de la opinión pública.
La mancha en la transparencia



A pesar de los esfuerzos por mostrar un Ministerio Público independiente, casos recientes han generado suspicacia. Los cuestionamientos en torno a SeNaSa y la conducta de ciertos funcionarios han puesto en duda si la estructura ética del PRM es tan sólida como se prometió en campaña. El pueblo, que fue paciente durante la pandemia, hoy se muestra mucho más crítico ante cualquier indicio de privilegio o malversación.
El polvorín de San Juan: GoldQuest
El desafío más reciente y quizás uno de los más sensibles es el conflicto minero en San Juan de la Maguana. La intención de explotación por parte de la empresa GoldQuest ha levantado a una provincia que teme por su seguridad hídrica y su vocación agrícola.



- El dilema: El gobierno se encuentra atrapado entre la presión de los ingresos económicos por minería y el rechazo social masivo de una región que no está dispuesta a negociar su agua.
Conclusión: Un ciclo de contrastes
Luis Abinader comenzó su mandato luchando contra un enemigo invisible (el virus) y parece estar terminándolo luchando contra fantasmas muy visibles: la corrupción interna y el descontento social por la gestión de los recursos naturales.
Si su entrada fue difícil por factores externos, su salida se torna complicada por factores internos y decisiones políticas de alto riesgo. El balance final de su gestión dependerá de cómo logre maniobrar estos últimos meses, en un escenario donde el electorado ya no pide explicaciones sobre la pandemia, sino soluciones éticas y protección para su tierra.




