La Verdad sobre los "Amish" de San Juan
Si caminas por algunas zonas de de San Juan de la Maguana o recorres algunos de sus municipios como Las Matas de Farfán, El Cercado y demás, es probable que te hayas encontrado con locales modestos donde se venden quesos, yogures, leche y dulces de excelente calidad. Los rostros detrás de estos mostradores suelen ser de personas de piel clara, con vestimentas sencillas y un trato muy reservado.
Aunque popularmente se les llama "Amish", lo que vemos en nuestra provincia abre un debate interesante: ¿Son realmente amish del "Antiguo Orden" o pertenecen a una rama de los menonitas modernos?
La raíz del debate: ¿En qué se parecen?

Para entender la confusión, hay que saber que ambos grupos son "primos hermanos" en la fe. Ambos surgieron en Europa hace siglos buscando una vida de paz y sencillez. Comparten el uso de ropa modesta (vestidos largos y cofias en las mujeres; tirantes y sombreros en los hombres) y una ética de trabajo envidiable.
Sin embargo, hay una línea muy fina que los divide, y es aquí donde la realidad de San Juan nos da pistas importantes.
La prueba del motor: El punto de discordia
El grupo de los Amish del Antiguo Orden es famoso mundialmente por su rechazo total a la tecnología moderna. En sus comunidades originales en Estados Unidos, está prohibido tener electricidad de la red pública y, sobre todo, poseer vehículos de motor. Ellos se mueven exclusivamente en carretas tiradas por caballos.


¿Qué vemos en San Juan? En nuestra provincia, estas comunidades no utilizan carretas de caballos para sus actividades diarias. Por el contrario:
- Se desplazan en camionetas o vehículos motorizados para transportar su mercancía.
- Utilizan maquinaria para la producción de sus lácteos.
- Sus locales de venta tienen iluminación y equipos de refrigeración.
Este uso de la tecnología sugiere que no estamos ante los amish más radicales, sino ante una rama de los Menonitas Modernos o de orden moderado.
El modelo de negocio: Del campo al mostrador
A diferencia de los amish, que suelen ser extremadamente cerrados y prefieren el aislamiento total, los grupos en San Juan han desarrollado un sistema de integración económica muy eficiente.
- La venta de lácteos: Se han convertido en piezas clave del comercio local. Su yogurt y sus quesos son buscados por los sanjuaneros, lo que implica una interacción constante con la sociedad "del mundo".
- Locales comerciales: El hecho de tener puntos de venta propios en la ciudad muestra una apertura al comercio que los amish tradicionales generalmente evitan.
¿Por qué elegir San Juan para emigrar?
Ya sean amish o menonitas, el motivo de su llegada al "Granero del Sur" es el mismo: la búsqueda de tierra y paz.
- Agricultura: San Juan ofrece el suelo fértil que estos grupos necesitan para ser autosuficientes. El trabajo manual es, para ellos, una forma de oración.
- El "Bucle de Möbius": Según documentos sobre su cultura, ellos no separan la religión del trabajo. Para este grupo, fabricar un buen queso y venderlo a un precio justo es su manera de dar testimonio de su fe en la República Dominicana.
Conclusión: ¿Qué son entonces?
Aunque el término "Amish" se ha quedado en el lenguaje popular de la zona por su apariencia física, la evidencia apunta a que estamos ante comunidades Menonitas de tradición conservadora.
Son grupos que han sabido encontrar un equilibrio: mantienen la vestimenta y los valores de sus antepasados, pero aceptan el motor y la tecnología necesaria para que sus granjas sean productivas en el contexto dominicano. Al final, más allá de la etiqueta que les pongamos, su presencia en San Juan aporta una diversidad cultural y una calidad productiva que ya es parte de la identidad de nuestra provincia.




